MERMELADA DE CEREZA - Y CUALQUIER OTRA FRUTA -

Las mermeladas surgieron, además de por placer culinario, como una necesidad de conservar la fruta que se cosechaba. ¿Y quién ayudaba en esta magia de la conservación? El azúcar en muchas cantidades. Ya fuera miel o azúcar de caña.

Actualmente, la heladera nos permite conservar muchos alimentos por largos períodos y deja de ser necesario incluir tanta azúcar a la receta, adaptándose a las necesidades actuales.

La receta original de mermelada es de 1:1. O sea, si son 100 gr de fruta son 100 gr de azúcar. A partes iguales.
Si te encanta la mermelada pero buscas reducir los azúcares en tu dieta aquí comparto dos recetas con poca o nada de azúcar (ni edulcorantes artificiales!). Aunque utilizo cerezas, se puede usar cualquier otra fruta.

MERMELADA DE CEREZA


Descarozar la cereza (puede hacerse a mano muy rápidamente) o cualquier otra fruta que vayas a utilizar. Mezclar en una olla junto con el limón y el azúcar (puede ser cualquier tipo de azúcar o miel) y calentar a fuego fuerte hasta que rompa el hervor. Bajar a fuego medio y dejar cocinando unos 40 minutos, removiendo cada poco. Al momento de apagar el fuego, aunque la preparación este aún líquida no te preocupes, una vez se enfríe adquirirá una consistencia más espesa. 
Para menos grumos, se puede triturar la fruta antes de ponerla a cocinar.

MERMELADA DE CEREZA Y CHIA (sin azúcar)

Sencilla, el truco es la chia que permite una consistencia espesa al enfriarse (aunque no tanto como una mermelada cocinada). Su sabor dulce es suave pues proviene solo de la fruta. Aún se conserve en heladera, es mejor hacer poca cantidad porque esta mermelada no dura tanto como las preparadas con azúcar.

Bon appetit :)

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